¿Hace cuánto no tienes una conversación con Jesús?
Vivimos conectados todo el tiempo. Contestamos mensajes, revisamos nuestras redes sociales, hacemos planes y tratamos de encontrar tiempo para todo.
Pero entre tantas cosas, vale la pena preguntarnos: ¿Cuándo fue la última vez que nos detuvimos a hablar con Jesús de verdad?
No por cumplir. No por costumbre. No porque necesitamos pedirle algo.
Simplemente por estar con Él.
A veces olvidamos que la oración no es solamente repetir palabras o dedicar unos minutos de nuestro día a Dios. La oración es una relación. Es una conversación de corazón a corazón con alguien que nos conoce, nos escucha y nos ama profundamente.
Y como cualquier amistad, necesita tiempo, atención y constancia.
Jesús quiere ser parte de toda tu vida.
Muchas veces buscamos a Dios cuando algo nos preocupa, cuando necesitamos ayuda o cuando las cosas no salen como esperábamos. Pero ¿qué pasaría si también aprendiéramos a buscarlo cuando todo va bien? Si le contáramos nuestras alegrías, nuestros sueños, nuestras preocupaciones y hasta esas pequeñas cosas que parecen no tener importancia.